San Pablo, 1 Corintios 13: 4-6

El amor es sufrido, es benigno;

el amor no tiene envidia,

el amor no es jactancioso, no se envanece;

no hace nada indebido, no busca lo suyo,

no se irrita, no guarda rencor;

no se goza de la injusticia,

mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree,

todo lo espera, todo lo soporta.


DESPLIEGA PESTAÑA

lunes, 21 de octubre de 2013

MADRE

Madre, ahora que no estás, cuando me llamas, cuando dices mi nombre como entonces, con cierta urgencia y desesperación, yo continúo bajando las escaleras  del doblado de casa y me disculpo porque una vez más derramé el tintero y me manché de tinta el vestido nuevo. Quiero que sepas, mamá, que me gustaría seguir mostrándote mis cuadros, el mar que no acabo nunca de pintar y mis poemas de amor…, ya sabes, madre, que el que mucho ama, casi siempre ama en silencio y soledad. Me gustaría decirte tantas cosas, contarte tantos sueños y verte sonreír y regañarme con tu larga experiencia. Dime, mamá, si tú también me quieres.


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