DESPLIEGA PESTAÑA

miércoles, 23 de octubre de 2013

SOLEDAD



Si posible fuera tener cuatrocientos amigos (amigos y amigas), cuatrocientos hijos, cuatrocientos padres y un solo hombre que me amase sobre todas las cosas y los días. Pero no es así, los amigos, los padres, los hijos…, o no están, o no hemos quedado, o se fueron para siempre o están en sus cosas, o no les interesa una mujer que piensa, que crea, que tiene su opinión más o menos equivocada. Y ese solo hombre, podría vestirse de muchos colores, quiero decir que podría ponerle diferentes rostros como diferentes son las etapas del amor y de la vida. Y sin embargo, ese hombre siempre existe, aunque no esté, aunque nunca haya estado, aunque siempre lo espere. Yo no le pido mucho, tan sólo amor. En fin, frente a la pantalla, o al lienzo vacío, me enfrento con mis fantasmas y me digo: a quién llamo, a quién busco, a quien espero o reclamo, con esta facha, ojerosa y pensativa, sin afeites ni peinado , ni vestida de calle para recibir. Me convenzo de que la soledad siempre acompaña, aunque no sea la mejor compañía.

1 comentario:

Emilio Garcia dijo...

La soledad da cierto confort. Excelente tu escrito, saludos!