San Pablo, 1 Corintios 13: 4-6

El amor es sufrido, es benigno;

el amor no tiene envidia,

el amor no es jactancioso, no se envanece;

no hace nada indebido, no busca lo suyo,

no se irrita, no guarda rencor;

no se goza de la injusticia,

mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree,

todo lo espera, todo lo soporta.


DESPLIEGA PESTAÑA

sábado, 20 de agosto de 2011

ME QUIERE, NO ME QUIERE...

Deshojo la margarita. Silabeo: me quiere, no me quiere…, despacio la deshojo, temiendo que el NO se imponga como resultado final. Qué desastre pensar que no me quieras, aunque eso sea cierto, es decir, que no me quieras como yo deseo ser querida. Y en este juego de palabras y de emociones controvertidas, voy llegando a la estación de Cádiz, como antaño, cuando acompañaba a mi padre y éste me regañaba para que bajase la voz, para que mi entusiasmado relato del mar no lo escuchase medio mundo, como él decía. El mar, la mar... Hoy lo he pintado una vez más basándome en el último recuerdo que me he traído de él. Y ahí está sobre el lienzo arrebatado y oscuro en un atardecer tormentoso que presagia no sé qué . Yo continúo deshojando mentalmente la margarita, mientras los perros ladran con un sonido hueco que me recuerda otros ladridos y otros otoños.





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